La Antesala de Muniellos
Si Muniellos es el santuario prohibido (por su acceso restringido), el Bosque de Moal es su hermano acogedor y abierto. Situado justo a las puertas de la reserva, este bosque comparte la misma riqueza ecológica y belleza, pero sin necesidad de permisos especiales para visitarlo.
La Ruta del Bosque de Moal
Desde el pintoresco pueblo de Moal (“la aldea de las puertas”, llamada así por su peculiar disposición), parte una ruta circular (PR-AS 132) que es una delicia:
- Recorrido: Se adentra en un hayedo-robledal maduro, cruza regueros de agua cristalina y asciende hasta el Mirador de Montecín.
- El Mirador: Desde arriba, tendrás una vista privilegiada del pueblo de Moal encajonado en el valle y, al fondo, la espesura inexpugnable de Muniellos.
Vida Rural y Naturaleza
El pueblo de Moal ha sabido conservar su esencia. Sus vecinos conviven con el oso pardo (es habitual ver huellas o destrozos en colmenas cercanas) y mantienen vivas las tradiciones. Pasear por sus calles, ver los cortinos (construcciones de piedra circulares para proteger las colmenas de los osos) y charlar con la gente local es parte de la experiencia.
¿Para quién es?
Es la alternativa perfecta si no conseguiste entrada para Muniellos o si viajas con niños y perros (que no pueden entrar en la reserva integral). Aquí disfrutarás de la misma atmósfera de bosque encantado con total libertad.