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Lagos de Saliencia
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Lagos de Saliencia

Conjunto de lagos glaciares que incluye el Lago de la Cueva, Calabazosa y Cerveriz, declarados Monumento Natural.

Un Paisaje Marcado por el Hielo

Los Lagos de Saliencia son una de las joyas geológicas más impresionantes de la Cordillera Cantábrica. Este conjunto lacustre de origen glaciar, declarado Monumento Natural, se encuentra en el concejo de Somiedo y está compuesto por cuatro lagos principales: Cueva, Calabazosa, Cerveriz y Almagrera.

¿Qué vas a encontrar?

  • Lago de la Cueva: Es el primero que encuentras al subir desde el Alto de la Farrapona. De color azul intenso, está encajado en una cubeta de paredes verticales, testimonio de la fuerza erosiva del glaciar. Su entorno es mineral y austero, con antiguas huellas de minería de hierro (Mina de Santa Rita) aún visibles en sus orillas.
  • Lago Cerveriz: Tras una corta caminata, aparece este lago rodeado de praderas alpinas donde es habitual ver vacas pastando en verano. Sus aguas son más oscuras y el entorno invita a la calma.
  • Lago de la Calabazosa (o Lago Negro): El más profundo del conjunto. Su ubicación, algo más escondida, le da un aire misterioso. Es un lugar perfecto para entender la magnitud del paisaje glaciar.
  • Lago Almagrera: El más pequeño de todos, a veces llega a secarse en veranos muy calurosos.

Actividad Recomendada

La mejor forma de conocerlos es realizar la ruta circular que los une. Es una caminata sencilla y familiar que parte del Alto de la Farrapona (límite con León).

  • Acceso: Desde el pueblo de Saliencia sube una carretera de montaña asfaltada hasta el aparcamiento de la Farrapona.
  • Dificultad: Baja-Media. El camino es ancho y bien marcado.
  • Mejor época: Primavera (deshielo y flores) y Otoño. En invierno la carretera de acceso suele estar cortada por nieve.

Flora y Fauna

Estás en territorio de alta montaña. Mira al cielo para avistar buitres leonados y, con suerte, algún águila real. En las laderas rocosas es frecuente ver rebecos saltando con agilidad imposible. Aunque es hábitat del oso pardo, es difícil verlos en esta zona tan abierta y transitada durante el día. La vegetación se adapta al frío y al viento: piornales, brezos y arándanos dominan el paisaje.