El Pulmón Verde de Ponga
El Bosque de Peloño es una inmensa mancha verde de 15 kilómetros cuadrados que cubre las laderas del concejo de Ponga. Declarado Reserva Natural Parcial, este hayedo es uno de los más importantes de la Península Ibérica, no solo por su extensión, sino por su excelente estado de conservación.
Un Espectáculo Estacional
Visitar Peloño es una experiencia diferente en cada estación:
- Primavera: El verde eléctrico de las hojas nuevas inunda el paisaje.
- Verano: El bosque ofrece un refugio fresco y sombrío, ideal para caminar.
- Otoño: Es el momento cumbre. El bosque se transforma en una paleta de ocres, rojos y dorados que atrae a fotógrafos y amantes de la naturaleza de todas partes.
- Invierno: La desnudez de las hayas sobre el fondo de nieve crea un ambiente mágico y silencioso.
Rutas para Todos
La forma más habitual de adentrarse en el bosque es desde Les Bedules.
- Mirador de Les Bedules: Accesible y con aparcamiento. Ofrece una panorámica espectacular de los Picos de Europa y el propio bosque.
- Pista Forestal: Desde el mirador sale una pista ancha y cómoda que se adentra en el hayedo. Es perfecta para familias o para recorrer en bicicleta de montaña. Puedes caminar tanto como quieras y dar la vuelta.
- Travesías: Los más montañeros pueden cruzar el bosque hasta el Arcenorio o conectar con otras rutas.
Habitantes del Bosque
Peloño es refugio de fauna cantábrica. Aquí habitan el oso pardo, el lobo y el urogallo, aunque son animales muy esquivos. Más fácil será escuchar el repiqueteo del pico picapinos o ver huellas de corzos y jabalíes en el barro.