El Mirador Habitado
Casielles no es un pueblo cualquiera; es un desafío a la orografía. Situado en lo alto de una loma en el Desfiladero de los Beyos, este pequeño núcleo rural ofrece una de las estampas más fotogénicas y vertiginosas de Asturias.
Las 23 Revueltas
La fama le viene de su acceso: una carretera estrecha que salva un desnivel brutal mediante 23 curvas de horquilla en apenas 3 kilómetros. Conocida por los ciclistas y motoristas como el “Alpe d’Huez asturiano”, subirla es toda una experiencia (¡con precaución!).
¿Qué hacer arriba?
- La Iglesia de San Juan: Una preciosa iglesia rural que domina el valle. El cementerio anexo tiene, probablemente, las mejores vistas para el descanso eterno que puedas imaginar.
- Vistas Panorámicas: Desde cualquier punto del pueblo se divisan los Picos de Europa y el profundo tajo del desfiladero. La sensación de aislamiento y paz es total.
- Arquitectura: Pasea entre sus hórreos y casas de piedra, ejemplos perfectos de adaptación al terreno abrupto de Ponga.
Un Lugar para la Calma
Casielles estuvo a punto de quedar deshabitado, pero hoy resiste gracias a su belleza indómita. Es el lugar ideal para sentarse en un muro de piedra, escuchar el silencio solo roto por los cencerros y sentirse pequeño ante la inmensidad de la montaña pongueta.